miércoles, 7 de octubre de 2015

Vuelta a cero

No me di cuenta. No lo sabía todavía. Siempre estuvo allí, como ese amigo que siempre está, hasta el día que desaparece. Es en ese momento, en el que sientes y valoras lo que has perdido. Yo siempre supe, al menos dentro de mi subconsciente, a lo que estaba jugando. Jugaba a ser el mejor, a ser único, a ser especial, jugaba a tener éxito, a ser mas que los demás. Claro esta, el sistema es imposible de mantener en el largo plazo. No se puede ser el mejor, sino defines que es ser mejor. Nunca me paré a preguntarme lo mas importante, ¿quien soy yo? ¿que es lo que realmente quiero? ¿que es lo que realmente siento?

 Yo como la gran mayoría de la gente hasta hace bien poco jugaba a lo que yo he denominado el "juego de la ruleta rusa de la vida". El juego es muy simple, haces una apuesta, y esperas (suponiendo que hay 6 balas en la recámara), que un 5/6 de las veces no mueras. Claro en 1/6 de las veces tu vida termina allí, en ese preciso momento. El juego es puramente aleatorio, tú no controlas nada. Quizás pienses que sí, que ves cuantas veces gira el cargador, que sabes con la fuerza con la que has girado la ruleta de la pistola, pero en realidad es pura suerte. Llevando esto a la vida de las personas, es a lo que la gran mayoría de la gente, incluido yo, jugamos. Existe una única manera de salir del juego, a traves de la consciencia plena. La consciencia plena, que en mi caso la he alcanzado a los 31 años, implica mirar al pasado casi como el que mira a un conductor mientras tu estas en el asiento del copiloto. Te das cuenta, de manera casi traúmatica, que no eras tú el que estabas conduciendo, que tu vida no era dominada por ti. Sí, estabas allí, sí recuerdas todo, pero realmente no estabas mas que en una forma física, no de forma espiritual. Yo no quiero que esto suene a cursileria barata, sino que al menos en mi caso no estaba presente como yo.

La gente piensa que tiene todo bajo control. No se dan cuenta que su vida tiene las mismas posibilidades de éxito que el juego de la ruleta. El problema, entiendo yo, es que la gente no es consciente. No saben quienes son. La sociedad generalmente sólo por miedo a represalias tiende a reflejar lo bueno de las personas. Pero es precisamente, en tus inseguridades y defectos donde esta el crecimiento de las personas. Pero hoy en día la gente tiene pavor a estar sola. Este estudio lo refleja:

http://news.sciencemag.org/brain-behavior/2014/07/people-would-rather-be-electrically-shocked-left-alone-their-thoughts

Es de todos oído frases ante una ruptura amorosa del índole "sal con tus amigos", "un clavo saca a otro clavo", es decir la gente tiene miedo a estar sola. A darse cuenta como son en realidad y a hacer una autoevaluación de si mismas. En conclusión, a mi entender la mayoría de la gente jamás será plenamente consciente hasta que no tomen el tiempo de estar solos y pensar en si mismos.

Los grandes pensadores, de cualquier vertiente filosófica, desde los clásicos hasta los existencialistas siempre han tenido como objeto responder una única pregunta: "¿Quien soy yo? Bien, desde mi punto de vista, esa respuesta sólo se puede alcanzar mediante el aislamiento social. Con esto no quiero decir que nos tengamos que convertir en Unabomber, vivir en las montañas de Montana y evitar cualquier contacto humano. Pero si pienso que como decía Sartre, en la actualidad no somos mas que el reflejo de mirarnos en el espejo de la sociedad. Esto, por definición es incorrecto. No somos el reflejo de la sociedad. Muchas veces me encuentro con amigos, familia o personas que me conocen y reafirman las mismas cualidades que dicen poseo: "Eres muy gracioso", "Eres inteligente", " Eres...", no digo que no sean ciertas, pero me pregunto si son mías. Sí, se hacer reír a la gente cuando quiero, sí puedo debatir acerca de multiples temas, pero me pregunto si eso no son mas que simple habilidades que uno adquiere. Es decir, me pregunto si eso me define. La verdad creo que no. Y es ahora, desde hace un mes escaso cuando me di cuenta que realmente no era yo quien había vivido 31 años, si no la imagen mía proyectada en la sociedad. Darme cuenta de esto ha sido traumático. He empezado a aislarme por propia voluntad. Empece mi introspección. Es ahora cuando me doy cuenta de como realmente soy. Por supuesto existe gran dolor en ello, desmitificarse a uno mismo causa vacío, soledad, angustia, incomprensión, en definitiva es Volver a cero. Darse cuenta que no estas soportado mas que por uno mismo puede generar miedo, sobre todo si durante años ha sido la sociedad quien te ha dado las palmadas en el hombro. Es recuperar la consciencia.

No todo es malo. Ser consciente, me ha permitido descubrir mis miedos, mis debilidades, mis inseguridades y aceptarlas sin luchar, sin rencor. Solo así podre iniciar el camino de cambiar aquellas que consideré. Ya lo decía Sun Tzu en "Si no puedes ser fuerte, y sin embargo no puedes ser débil, eso resultara en tu derrota". Es decir, que hay dos caminos, o sigo siendo el mismo lo cual a ojos de la sociedad es perfecto y no tengo de que quejarme o cojo el camino largo, lleno de dudas y sufrimiento y empiezo de cero. Yo lo tengo claro, no voy a dejar que mi inconsciencia dictamine mi vida. Desde hace un mes, me mantengo en esta posición, doy largos paseos, me pregunto el por qué de las cosas, el por qué de la vida, etc.

Es cierto que a ojos de los que me rodean parezco que me he vuelto loco, pero no importa. Yo sé que puedo meterme en cualquier momento al rebaño. Salir por las discotecas de moda, ligar con las niñas de siempre, ir a los nuevos restaurantes, pero sobre todo a volver a oír las mismas historias. Yo personalmente y aunque me cueste horrores, voy a dejar de dar vueltas en la noria de esa vida.

Me bajo. Vuelta a 0.

Nessy













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